Quiénes Somos

La comunidad del "Mes de la Solidaridad" apunta a promover una "cultura de la solidaridad", fundada en la tarea de hacernos responsables los unos de los otros bajo el ejemplo iluminador de San Alberto Hurtado.

Con este fin diversas instituciones nos hemos reunido para sumar esfuerzos y generar actividades, materiales y discusión, e incidir en las actitudes y decisiones de las personas e instituciones a favor de una convivencia fraterna.

Queremos animar la esperanza de construir un Chile justo y solidario, visibilizando los espacios donde hace falta más equidad y destacando las acciones solidarias que se realizan permanentemente en los distintos espacios.

En 2017, cuando preparamos nuestro corazón para la visita del papa Francisco a Chile, los invitamos a encontrar la alegría en el dar, en el darse a sí mismo, a descubrir que se es más feliz entregándose y vinculándose con los demás. 



En el 2008, la campaña del mes de la Solidaridad llevó por lema: "Escuchar hace bien" y creemos que ella nos permitió despertar nuestros sentidos y los de muchos, para comenzar a asumir nuestra responsabilidad al estar en contacto con otros.

El 2009 "Comprometerse hace bien" fué la invitación para seguir sumando esfuerzos por la construcción de un país más justo y solidario, por una verdadera tierra de hermanos.

En 2010, con "Una acción vale más que mil palabras", se convocó a ser una Iglesia en misión permanente y a la re-construcción de nuestra patria no sólo en el ámbito material, sino también moral, social, espiritual.

El 2011 hablamos de justicia social, enfatizando en dar oportunidades que apunten a un mejoramiento de la calidad de vida de las personas que conforman los grupos prioritarios del país cuando hablamos de pobreza y exclusión, además de promover el contacto entre diferentes clases sociales, de manera participativa.

El 2012 luchamos por construir "justicia social", por todos aquellos grupos sociales que muchas veces se encuentran "invisibilizados" en nuestra sociedad. Si los vieras como amigos, el mundo sería más justo.

El 2013 dijimos que amar hace bien, y celebramos a todos los chilenos y chilenas, a todos los que descargan la vida de los demás, los que alivian a otros las cruces que los aplastan, los que construyen un vínculo que comenzó a transformarles la vida, tarea que no se hace de un día para otro sino en el día a día de aprender a vivir en solidaridad, amistad y justicia

En 2014 se invitamos y fuiste parte del club de la inclusión, el más grande y el más respetable. En 2015 te invitamos a reparar las confianzas, para que Chile creciera en la armonía.
 
En 2016 te invitamos a pensar en nuestro país, y  recordar que, en este año de la Misericordia, todos hacemos Chile. Queremos  despertar el deseo de arriesgar, jugándonos por Chile, apostar por sus habitantes, por los más empobrecidos, al modo de San Alberto Hurtado que fue capaz de amar con grandeza y generosidad a Dios y a su Patria, dejando una marca profunda de la cual somos testigos y herederos hasta el día de hoy. Porque una nación, más que una tierra, es una misión que cumplir.

En 2017, cuando preparamos nuestro corazón para la visita del papa Francisco a Chile, los invitamos a encontrar la alegría en el dar, en el darse a sí mismo, a descubrir que se es más feliz entregándose y vinculándose con los demás. 



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