Misa Crismal 2023: Monseñor Chomali llama a orar por las vocaciones sacerdotales
Misa Crismal 2023: Monseñor Chomali llama a orar por las vocaciones sacerdotales

Los sacerdotes renovaron las promesas efectuadas el día de su ordenación y el Arzobispo consagró el Santo Crisma y bendijo los demás Óleos, que se utilizarán a lo largo del año para impartir los sacramentos.

Con alegría y profunda devoción se vivió la Misa Crismal, que fue presidida por el Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali, junto a los Obispos Auxiliares, Monseñor Oscar García y Monseñor Bernardo Álvarez, la tarde de este miércoles 5 de abril en el Templo Catedral.

En la celebración, los sacerdotes renovaron las promesas efectuadas el día de su ordenación y el Arzobispo consagró el Santo Crisma y bendijo los demás Óleos, que se utilizarán a lo largo del año para impartir los sacramentos.

En su homilía, Monseñor Chomali afirmó que al mirar el mundo, nuestra patria, nuestras familias y a nosotros mismos, “no podemos decir que el panorama es alentador. Tanta violencia que vemos en el mundo, aquí mismo y también en nuestra propia vida. Y uno se pregunta si será acaso que mejores políticas públicas podrían darnos la paz que tanto queremos. Sí, pero no es suficiente. ¿O más policías, como tanta gente clama? Por cierto, pero no es suficiente. ¿Más dinero? También, siempre se necesita, pero no es suficiente. Hermanos y hermanas, el drama de Chile, del mundo y tal vez nuestro propio drama, es que nos hemos olvidado de Dios”.

En ese sentido, dijo que “cuando decimos que nada nos va a ayudar a mejorar lo que estamos viviendo tenemos que volver a una palabra clave: necesitamos salvación. Y la salvación tiene una característica muy especial, que no nos la podemos dar a nosotros mismos (…) Y nos damos cuenta de que a pesar de todos los avances científicos, tecnológicos, las cosas no mejoran. Vivimos con temor, desconfiamos los unos de los otros, nos tratamos mal”.

“Salvación. Salvación personal, salvación familiar, salvación comunitaria. Y esa salvación viene de Dios, a través de Jesucristo nuestro Señor, Él es nuestro salvador”, enfatizó.

Por este motivo agradeció “a los sacerdotes que hoy nos acompañan, porque cada vez tenemos que convencernos más que el mejor servicio que le podemos hacer a la humanidad es hablar de Jesucristo, evangelizar. Evangelizar es anunciar que es posible un cambio, empezando por nuestra propia vida, porque ¡ay! de nosotros si nos creyéramos los buenos. San Pablo dijo «yo el peor de todos» y se reconoció como una vasija de barro que llevaba un tesoro adentro”.

“Salvación significa reconocer que la necesitamos, en primer lugar. Salvación significa reconocer nuestro propio pecado y exponerlo a Él con mucha sencillez, salvación significa también tener esperanza en que es posible pasar de nuestra ceguera a ver, es posible pasar de nuestro egoísmo a la solidaridad, es posible pasar de la desesperanza a la esperanza, es posible pasar de la mentira a la verdad, es posible un cambio, pero un cambio que viene de Dios y para eso tenemos que creer en Él firmemente”, agregó.

El Arzobispo de Concepción sostuvo que “Jesucristo, el Señor, ha querido estar presente en medio de nosotros hasta el fin de los tiempos. Esa es su promesa (…) y lo ha querido hacer a través de la Iglesia, que es sacramento de salvación. Iglesia que se manifiesta en distintos carismas y hoy celebramos el carisma especial del sacerdocio, donde vamos a renovar las promesas sacerdotales, pero también vamos a consagrar el Crisma, ese Crisma que representa el Espíritu Santo, que se nos hace presente como amor en el Bautismo, en la Confirmación, en la Ordenación Sacerdotal y en la Ordenación Episcopal. Y también vamos a bendecir el Óleo de los enfermos y de los catecúmenos. Esa salvación Dios la quiere hacer con nosotros, por eso se presenta como un don y se presenta como una tarea, una tarea diaria que dura hasta el fin de los tiempos”.

En ese contexto, recalcó que “Dios nos libre de creernos los buenos. No, no somos los buenos, somos aquellos que nos reconocemos necesitados de Dios y que le pedimos incesantemente una y otra vez: «ven Señor Jesús porque tú puedes tocar nuestro corazón, tú puedes cambiar los corazones de las personas y cambiando los corazones cambiaremos las estructuras. Tú eres el Príncipe de la Paz». Y por eso, hermanos y hermanas, es tan importante que nosotros hagamos un profundo examen de conciencia respecto de cómo estamos viviendo nuestra fe”.

Monseñor Chomali expresó que para él “ha sido doloroso ver cómo para algunos somos proveedores de servicios religiosos. Eso nos hace daño, somos una comunidad que tenemos carismas distintos al servicio de la tarea evangelizadora. El Papa habla de la mundanidad espiritual. Tenemos que crecer en profundidad espiritual y ayudarnos mutuamente. Y eso se nota en la vida diaria, se nota en la vida cotidiana, porque no se trata de amar a la humanidad, porque eso cuesta muy poco, se trata de amar al vecino, se trata de amar al que está en la cárcel, se trata de amar al que nos ofende, se trata de amar a aquel con quien tenemos problemas. Es concreto, es el amor al prójimo”.

Además, invitó a “rezar más por las vocaciones sacerdotales”, señalando que “todos queremos sacerdotes, pero nadie promueve las vocaciones sacerdotales. La vocación sacerdotal surge de un llamado de Dios, única y exclusivamente. Me llamó por mi nombre y el Señor nos dijo claramente: Pidan al dueño de la mies que envíe operarios. Por lo tanto, tal vez hoy día podemos hacer un compromiso de rezar por las vocaciones, esa es la mejor Pastoral Vocacional que podemos hacer, porque Dios llama, porque Dios quiere que su Iglesia siga anunciando el Evangelio, siga bendiciendo, siga consagrando el pan y el vino que se convierte en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, la única gran riqueza que tiene la Iglesia y sin la cual no puede subsistir”.

“Por eso les agradezco que estén acá, me emociona la presencia de todos ustedes, agradezco también a los sacerdotes, que conozco sus dificultades y las mías, pero seguimos adelante, porque reconocemos que a pesar de todas nuestras debilidades Dios nos ha llamado para este servicio sacerdotal”, expresó.

En ese contexto, pidió a la comunidad “que recen por nosotros, que nos cuiden también y que recemos por las vocaciones, para que nadie se quede sin la posibilidad de recibir los sacramentos, que son los sacramentos de salvación a través de los cuales se presenta Dios en medio de su pueblo” .

“Esta Semana Santa la hemos preparado con mucho amor (…) porque aquí está el corazón de nuestra vida cristiana. Jesucristo muere por nosotros, por cada uno de nosotros. Podemos repetir: me amó y se entregó por mí. Y eso lo celebramos, recorremos el camino de la cruz para poder después recorrer el camino de la resurrección”, puntualizó.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 06 de Abril, 2023
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