El Trabajo de la Pastoral Social en la Cordillera de la IX Región
El Trabajo de la Pastoral Social en la Cordillera de la IX Región

El DAS entregó ayuda solidaria, gestionada a través de Caritas Chile, en la parroquia San Sebastián de Lonquimay y en los sectores de Ranquil y Pehuenco, en el mes de Julio.
La Cordillera de la IX región es un lugar de grandes contrastes, por un lado un paisaje imponente, de belleza sobrecogedora con importantes recursos como el bosque nativo, el agua y las veranadas.

Por otra parte, este paisaje maravilloso contrasta con la dureza que trata a hombres y mujeres que han optado por vivir en estos apartados lugares de nuestra región, quienes no solo se enfrentan a estas dificultades geográficas, sino a la dura realidad de la pobreza rural.


Esta descripción corresponde a la realidad de muchas familias campesinas de montaña de las comunas de Curacautín y Lonquimay, quienes día a día trabajan por superar los numerosos desafíos que implica la vida en la cordillera, enfrentados a una realidad socioeconómica marcada por el aislamiento y la exclusión.

Estos factores han otorgado a las numerosas familias que allí viven un carisma especial, encontrando que conceptos como la solidaridad, la cooperación y amor al prójimo se vivencian desde la práctica cotidiana en el marco de realizar esfuerzos comunitarios por superar la adversidad.

La Pastoral Social de nuestra diócesis, a través del Departamento de Acción Social (D.A.S.), por más de diez años ha apoyado a las más de 120 familias que viven en los sectores de Ranquil, Pehuenco Norte, Llanquen y Contraco en la comuna de Lonquimay, desarrollando numerosas iniciativas tendientes a mejorar las condiciones de vida de los habitantes del territorio.

Parte central de este trabajo ha sido el fortalecimiento organizacional buscando relevar capacidades en las organizaciones, formación de nuevos liderazgos y acciones relacionadas con las demandas y oportunidades locales, para que sean gestores de su propio desarrollo. Se ha apoyado trabajos en gestión comunitaria, habitabilidad rural, medioambiente, agricultura sostenible y pequeñas iniciativas para la generación de ingresos familiares.

Las familias campesinas de Lonquimay se encuentran realizando importantes aportes al país y la región como son la conservación del agua, el suelo, la flora y fauna, no olvidando el importante rol de soberanía que realizan en la frontera de nuestro país. Sin embargo, estos aportes no son visibilizados ni valorados por la sociedad en general, en especial con el escenario actual de desarrollo del país, con un modelo exportador y neoliberal donde solo los aportes productivos son importantes. Es aquí donde reside el desafío de la acción social. Acercar a estas familias a las crecientes oportunidades del país y comenzar disminuir la brecha que separa a las familias campesinas de montaña del resto de la sociedad.

Fuente: Patricio Bustamante V., D.A.S. Curacautín-Lonquimay y Comunicaciones Temuco
Temuco, 22 de Agosto, 2006

Especiales de Iglesia.cl