San Óscar Romero: “El gran trabajo de los cristianos: empaparse del reino de Dios”
San Óscar Romero: “El gran trabajo de los cristianos: empaparse del reino de Dios”

Con motivo de su fiesta litúrgica celebrada el 24 de marzo queremos compartir una poco conocida entrevista que dio al boletín de la Vicaría de la Solidaridad sobre el papel de los cristianos en la justicia social.

Tras su asesinato el 24 de marzo de 1980, varios medios del mundo empezaron a replicar su mensaje y Chile no fue la excepción, donde varias comunidades pusieron en práctica sus enseñanzas.

A continuación se comparte un extracto de la entrevista que San Óscar Romero concedió al boletín de la Vicaría de la Solidaridad semanas antes de morir y que fue publicada en septiembre de 1980:

- Este énfasis en conceptos como “minorías económicamente poderosas”, “pueblo” y “pobres”, ¿no significa excluir de su preocupación pastoral la existencia de un gran número de cristianos que gozan de riquezas?

- O.Romero: La Iglesia traicionaría su amor a Dios y su fidelidad al evangelio si dejara de ser “voz de los que no tienen voz”, defensora de los derechos de los pobres, animadora de todo anhelo justo de liberación, orientadora, potenciadora y humanizadora de toda lucha legitima por conseguir una sociedad más justa que prepare el camino al verdadero Reino de Dios en la historia. Esta preferencia por los pobres no significa una discriminación injusta de clases, sino una invitación a todos, sin distinción de clases, a aceptar y asumir la causa de los pobres como si estuviesen aceptando y asumiendo su propia causa, la causa misma de Cristo: Todo lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos por humildes que sean a mí me lo hicisteis”.

- Pero se dice que los gobiernos latinoamericanos han logrado avanzar en el aspecto económico y social en estos últimos años. Sin duda la situación es diferente ahora la denunciada por los obispos de Medellín.

- O.Romero: Lo que Puebla afirma acerca de la injusticia social en todo el continente, se presenta en El Salvador con rasgos muy trágicos y exigencias cristianas muy urgentes: hoy hay más hombres sometidos a situaciones de mayores injusticias. Aquel “clamor sordo” de miseria que Medellín percibía, hace diez años, hoy Puebla lo califica de “claro, creciente, impetuoso y en ocasiones, amenazante” llama las características que perfilan esta situación de injusticia: mortalidad infantil, falta de vivienda, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo, desnutrición, inestabilidad laboral, etc.

- El cristiano de hoy día se pregunta ¿Qué principios deben guiar las relaciones de la iglesia con las organizaciones populares?

- O.Romero: desde dos niveles se pueden considerar las relaciones de la iglesia con las organizaciones populares: a niveles más concretos y a niveles más fundamentales.

A niveles más concretos y que dependen de mucho de coyunturas y procesos históricos, es decir, cuando tiene que asesorar o dar consejos a quienes le pidan orientación evangélica con compromiso político y no identificarse con ninguna de ellas porque debe también respetar que tienen las opciones políticas más concretas.

- Usted hablaba también de otro nivel para considerar las relaciones de la iglesia con las organizaciones populares.

- O.Romero: por lo que toca al nivel fundamental de la relación de la Iglesia con cualquier tipo de organización humana que tiene objetivos de reivindicaciones sociales y políticas. Pero no estaría completo el servicio de la Iglesia a estos esfuerzos legítimos de liberación si no los iluminara con la luz de su fe y de su esperanza cristiana, enmarcándolos en el designio global de la salvación operada por el Redentor Jesucristo. Este es el principio que, a nivel fundamental, orienta nuestra reflexión sobre las relaciones entre la iglesia y las organizaciones populares: la inserción de los esfuerzos liberadores en la salvación cristiana.

- ¿Y cómo pueden fusionarse estos principios en forma tal que sean una guía de acción para los cristianos?

- O.Romero: El gran trabajo de los cristianos tiene que ser ese: empaparse del Reino de Dios y desde esa alma empapada en el Reino de Dios trabajar también en los proyectos de la historia. Está bien que se organicen en organizaciones populares: está bien que tomen parte en el gobierno: está bien, con tal que seas un cristiano que llevas el reflejo del Reino de Dios y tratas de implementarlo allí donde estás trabajando: que no seas juguete de las ambiciones de la tierra.

Del Boletín Solidaridad - Septiembre 1980 páginas 372-373

Fuente: Causas de los Santos Chile
Santiago, 24 de Marzo, 2026
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