Entregar la vida por los demás es la perfecta felicidad
Entregar la vida por los demás es la perfecta felicidad

Así lo recordó el obispo Cristián Roncagliolo durante la misa de clausura del Mes Vocacional, este sábado, en la que recalcó que esta generosidad también tiene que convertirse en una gran corriente solidaria en este tiempo de pandemia.

Durante la liturgia se proclamó el pasaje evangélico de la visitación de la Virgen María a su prima Isabel. "Me surge inmediatamente la palabra alegría", dijo el pastor, refiriéndose al relato, en que el Niño saltó de alegría en el vientre de Isabel, que ésta le dice a María: "Feliz tú por haber creído", y María que responde: "Mi alma canta la grandeza del Señor". La experiencia de Dios "es una experiencia de alegría, que llena de sentido y de felicidad al corazón del que ha aceptado este llamado", agregó.

El Obispo Auxiliar de Santiago manifestó que cuando el Señor llama, regala una felicidad "entrañable", que se manifiesta en tres dimensiones: el gozo de que, sabiendo uno que vive una insatisfacción, "tiene el gozo de la búsqueda, que no es una angustia, es ponerse en camino"; la felicidad de estar con Dios, de caminar con Él, y la alegría de la donación, "porque hay más felicidad en dar que en recibir. La vocación es un llamado a dar la vida, a entregarse. En la entrega está la auténtica y perfecta felicidad del que ha sido llamado por Dios."

Luego, el padre Cristián recordó al respecto el testimonio de tantas personas que, en este tiempo de pandemia, "nos enseñan con su entrega en su vocación específica", como tantas religiosas, religiosos, con la visita a enfermos, la acción fraterna en los comedores solidarios, la preocupación en las poblaciones, tantos ejemplos extraordinarios, también enfermeras, técnicos, médicos y tantos profesionales que, "entregados en su vocación específica son un verdadero canto a la alegría, la alegría perfecta que brota del corazón que se entrega".

Al terminar la misa, monseñor Cristián Roncagliolo agradeció a todos los que participaron en este Mes Vocacional, que han ayudado a "formar progresivamente una cultura vocacional, a crear un ambiente apropiado para ayudar a abrir el corazón al llamado de Dios". Y mencionó lo hecho este mes, como la Adoración al Santísimo, el rezo del Rosario, conversatorios, encuentros de diálogo, "momentos que han ayudado a tener un mes consistente, que nos ha renovado a muchos en la vocación".

Finalmente, ante la realidad de tantas personas que están sufriendo hambre, desempleo, invitó a "una gran corriente de solidaridad y de compromiso de salir al encuentro, con el cuidado de no ser agentes de contagio, pero busquemos formas de vivir la caridad creativamente con los que hoy lo necesitan imperiosamente. Quiero invitarlos a generar y ser parte activa de una gran corriente de solidaridad."

Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 01 de Junio, 2020
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